martes, 21 de octubre de 2008

Cuántas veces, como ayer, hubiese querido irme al lugar más lejano y desértico del planeta, a desgarrarme en un grito de dolor como el del final de esta canción, dejándome caer en el suelo, sin intención de que nadie me socorra. Sólo eso, poder llorar a gritos, sacar de adentro tanta angustia.
Este es mi recuerdo de hoy, tan presente como la causa que lo produjo.

SHAKIRA -

2 comentarios:

Outsider dijo...

No me había fijado en el comentario de la segunda canción. Ir al lugar más lejano y desético de este planeta... curiosamente, cuando estás en el lugar más lejano... el lugar más lejano ya no es ese lugar, sino aquel del que saliste.

Y el desierto... es curioso, si hay dos personas en el desierto... se encuentran y se hablan... sin embargo... entre 5 millones puedes estar más solo.

Aunque estoy contigo... no hay nada más impresionante que los gritos del silencio en un lugar desierto... pero es casi más impresionante en la cumbre de una montaña o cerca de ella... gritar, y escuchar tu propia voz volver como preguntandote que querías decir...

leticia dijo...

Caramba! Eso me angustiaría más, ya que no sabría que contestar.