viernes, 7 de noviembre de 2008

Hace unos días, publiqué un post que trajo cierta polémica. Dejando de lado cuestiones personales, hubo algo que quedó grabado en mi mente. La persona que comentaba hizo referencia a la "belleza interior", la cuál no me parece para nada "chorra", pero no me quedó muy claro el concepto de esta clase de belleza. Quedó como dependiendo casi con exclusividad de la "buena conducta moral". De ninguna manera niego que esté incluida dicha conducta en el paquete. Pero no me alcanzaba. Entonces, tal como aprendí de un conocido que se hace llamar outsider, decidí investigar un poco.
Este concepto que les presento está formado por fragmentos de varias páginas de las muchas que visité:
"¿Qué es la Belleza Interior? Si la persona se encuentra feliz y en paz reflejará ese estado de ánimo en su rostro, eso hará que se le vea Bella.Cada día, antes de iniciar nuestra jornada, mientras nos vestimos y aseamos, debemos poner en orden nuestras ideas, afectos, sentimientos y propósitos, y barrer de nuestro corazón y de nuestra mente, posibles residuos de pensamientos y sentimientos negativos de rencores, envidias, venganzas, resentimientos, antipatías y discordias, para dar paso a la armonía equilibradora y saludable del espíritu sereno, que viene acompañada de generosidad, optimismo, comprensión, perdón, actitud mental esperanzada, positiva y de servicio a los demás y predisposición a dejarse invadir por la incomparable belleza de las cosas más pequeñas, cotidianas y aparentemente insignificantes y triviales.
¿Cómo acrecentar y preservar esta belleza interior?
Necesitamos : Ánimo equilibrado, mente serena y calma psicofísica. Lo contrario a ánimo perturbado, depresivo y exaltado, angustiado, violento, ansioso, apático, atormentado, esquizofrénico, paranoico, egoísta, vanidoso, orgulloso, pasional, sentimental, inestable, incoherente y mentiroso. Todo esto nos hace perder la belleza interior."
Este concepto me tranquilizó, ya que se acerca más a lo que aprendí con los maestros de la meditación, a quiénes les estoy profundamente agradecida por el cambio que provocaron en mí. Todavía estoy trabajando mucho para lograr esa paz interior que ansío. He tenido, tengo, y sé que tendré baches que demorarán el trayecto, pero poseo la calma suficiente como para darme tiempo. Con todo, es mucho lo que he logrado: Aprendí a perdonarme muchas cosas (no todas); a no juzgar a los otros; a querer más y a más gente; a cuidar más el planeta (hay infinidad de maneras de hacerlo); a escuchar (aunque nunca fue una dificultad para mí); a poder decir lo que pienso tratando de herir o agredir lo menos posible (igual depende de la actitud de nuestro interlocutor); y algunas cosas más como dejar de fumar después de 40 años y 2 o 3 atados diarios.
Lo que me resulta más dificultoso es hacer silencio cuando "me siento" agredida. Es algo en lo que deberé trabajar más. Rosa, mi principal maestra, solía decirme: "Cuando alguien te agrede (verbalmente, por supuesto), tenés tres caminos: 1) Contestarle de la misma manera, 2) Contestarle de buen modo y con una sonrisa, o 3) Sonreirle y callar.

Les dejo una frase del Talmud judío en un célebre proverbio: Hay tres grandes tipos humanos: el hombre sabio, que domina sus pasiones; el hombre prudente, que aprende de todos con amor; y el hombre honrado, que trata a todos con dignidad.

Y un video para que mediten conmigo

2 comentarios:

Javier Caballero dijo...

Lo siento yo no se meditar, pero después de leer tú post y oir y ver el video me quedé pensando mucho rato. Que bello es nuestro planeta. He puesto esa frase como podría haberlo hehco con cualquier otra que seguramente ya se habrá dicho mil veces.

El caso es que unos 15 minutos estuve entretenido y relajado, eso ya es mucho.

Un beso Tilie.

leticia dijo...

Gracias Javi. Te cuento, meditar es eso, ni más ni menos. Después, con el ejercicio, es que llegan las demás cosas: la paz, la reflexión, el positivismo, los cambios, y las grandes respuestas a las grandes preguntas.
Y si, nuestro planeta es hermoso. Lástima que muchos no se den cuenta, aunque son cada vez menos.
Un beso para vos también.