martes, 6 de enero de 2009

Muy bien, las festividades pasaron ya. Papá Noel no me trajo lo que le pedí, por lo que deduzco que me he portado mal. Pero yo jamás pierdo las esperanzas. Habrá otras Navidades, otros Reyes...y, quizá, entonces... Seguiré esperando. Poseo una de las más codiciadas virtudes: la paciencia.
Pero, como ya expliqué, Navidad es época de reflexión, y cuando el año termina, suelo realizar un balance.
El 2008 me encontraba saliendo de una relación de la que no quería salir. Fue un doloroso comienzo, pero arranqué igual.
Las cosas positivas del año que pasó?
1º - La llegada de mi nieto, que por sí sola hubiese sido suficiente.
2º - Mis blogs: Empecé en abril con Mi Música, y ya tengo dos más, y me gusta hacerlos. No son blogs de debate (aunque a veces lo parezcan). Están pensados para compartir mi vida con quién tenga interés de hacerlo. Van llenos de sentimientos alegres, tristes, optimistas, anhelantes, pasionales, reflexivos. En fin, de todo un poco, como la vida misma. Todo acompañado de un variado espectro musical.
3º - El comienzo de una buena terapia, y la vuelta a la meditación, la cuál tenía un tanto descuidada.
Y tantas otras cosas más, pequeñas grandes cosas, que me hicieron sentir que estoy en el sendero correcto, o al menos camino a su vera.
Las cosas negativas? No hay cosas negativas, sólo aprendizaje o sueños que aún no se han cumplido.
Para el año que comienza suelo escribir mis deseos y metas. Los leo cada vez que tengo ganas. Lo más fascinante es cuando empiezo a tachar los que se van cumpliendo. Estamos a día 6, y ya taché uno: Dejar de comer carne.
A esto le llamo yo UN BUEN COMIENZO.

AMARAL - El universo sobre mí

6 comentarios:

Outsider dijo...

Me gusta mucho la cancion. Por lo demás, yo dejé de hacerme propósitos de nada al empezar el año, y por ende, dejé de pensar en lo que había hecho o dejado de hacer el año que pasaba.

De cuando en cuando si me levanto con algún que otro propósito pero no lo planteo a largo plazo, son cosas para hoy, ya que solo hoy vivimos.

Ayer ya no existe más que en nuestra memoria y solo valdrá la pena recordarlo si lo disfrutamos como un "hoy", y mañana... mañana.

leticia dijo...

Entiendo lo que decís, pero los propósitos que escribo son sólo deseos a cumplirse. No vivo pendiente de ellos, por ende, no vivo pendiente del futuro: Yo deseo, y dejo que el Universo se encargue de los detalles. Cuánto menos piense en mis deseos, más fácilmente se cumplirán. Es por eso que algunos no se me cumplen, ya que están siempre rondando en mi cabeza.
En cuánto al pasado o ayer, no dirige mi vida, ya que soy un cambio permanente, una evolución permanente, pero me gusta analizar qué aprendí, porque eso me sirve para mi hoy.
¡Qué bueno es poder charlar asi! Gracias OUTSIDER.

Outsider dijo...

La idea de que el universo se encarge de los detalles es buena, al menos tiene algo de lírica y poética, pero sinceramente, no la considero muy práctica, al universo le importa bien poco lo que me pueda pasar. En términos astronómicos no somos más que un simple electron de un átomo de un grano de arena en el desierto.

La idea del cambio permanente me parece más acertada, evolucionamos a partir de lo que vivimos y en ese sentido yo creo que si que dirigimos parte de nuestra vida ya que al final decidimos si volvemos a hacer algo o no libremente.

leticia dijo...

Es que el Universo somos nosotros mismos. Sólo debemos desear y podremos cambiar lo que querramos a nivel personal.
De eso se trata, de aceptar como somos y cambiar lo que no nos gusta. Si bien lleva su tiempo, casi de inmediato podemos ver resultados.
Ayer, cuando dejé comentario en lo de Jordi, pensaba en que si todos los seres hiciéramos un gran cambio interior, la sumatoria sería el fin de tantas atrocidades.
Besitos.

Outsider dijo...

No me convence la idea de que una parte sea el todo, más bien la suma de todas las partes haran el todo, y si el todo es el universo, la parte que pueda haber de mí en él es insignificante.

Por otra parte, menos mal que no basta con desear algo para que pase ya que hay israelís que desean que palestina desaparezca y palestinos que desean lo mismo de israel. Los más radicales suelen desearlo todo con más fuerza, con más rabia, más extremamente... y por fortuna no hace que se cumpla mejor por ello.

Aún así, ciertamente, si todos desearamos que no hubieran guerras y obraramos en consecuencia... no las habrían... pero es que no todos piensan igual.

leticia dijo...

No es tan fácil como desear y que suceda al instante. Es todo un proceso interno que lleva su tiempo, y el desear es algo mucho más fuerte que el deseo normal que conocemos como el de "quiero ese par de zapatos". Además los pensamientos y deseos(pensamientos apuntados al logro de un objetivo), son energía que fluye. En el caso puntual del conflicto que citaste, las energías de los dos pueblos, se contrarrestan unas con otras. Y nosotros (ya lo hemos dicho) también deseamos con fuerza, con bronca, con rabia, que el conflicto no se produzca, y como nosotros, debe haber gente implicada indirectamente que piense igual. Como ves, siempre hay energías que se contraponen.
Yo sé que no es fácil de entender, y es que no se entiende en cualquier momento, sólo en el momento en que estás preparado para hacerlo.
Estoy pensando en un post sobre esto. Sólo me estoy tomando mi tiempo. Te mando un besote.