jueves, 19 de marzo de 2009

Hoy estoy tremendamente agotada. Pasé el día entero en la guardia de un hospital, y recién llego, asique no habrá post con música. Por la mañana llegué a mi trabajo y encontré a Pablo, el dueño de casa, en la cama inconsciente. Por suerte ese cuadro no duró demasiado, pero al volver en sí, ya no era Pablo, sino ese ser extraño que no reconoce a nadie. A lo largo de las horas se fue recuperando, como la otra vez, pero me pregunto "cuántas veces", y "hasta cuando". Nos encontramos mañana.

2 comentarios:

Outsider dijo...

No te preocupes por la música, ya la ponemos nosotros. Recibe una dosis de ese karma positivo del que tanto dependes.

mariajose dijo...

descansa chiquilla, y suerte con Pablo.
un besote