lunes, 30 de marzo de 2009

Mi hija Noelia está de visita. Vino a estar con su sobrino, su madre, y Ana, su hermana menor. Viéndolas juntas, y escuchándolas hablar de sus cosas cotidianas, de sus vidas, de sus sueños y frustraciones, no puedo dejar de pensar en lo mucho que han crecido. No, esa no es la palabra exacta, sino, "madurado".
Tal vez por eso vino a mi memoria este tema, que sonaba por aquellos tiempos en que ambas asistían a la secundaria. Durante varios años, esta canción fue el himno que dio impulso a los adolescentes. Fue sin dudas, el mayor éxito de la Pato.
Realmente no sé bien cómo ni cuándo, mis niñas... aprendieron a volar.

3 comentarios:

Outsider dijo...

Yo creo que aprenden a volar cuando somos nosotros los que dejamos de hacerlo...

Uaaauuu... menuda palabra de verificacion... "cansa"... pa la saca.

Paco Guerrero dijo...

lo malo es que la experiencia es un peine que te da la vida cuando te quedas calvo.
pero algun dia hay que salir del nido,y nosotros quedarnos.
un abrazo

mariajose dijo...

no ves! cosas buenas a tu alrededor, y poder comprobar que lo has echo muy bien!
un beso