miércoles, 22 de julio de 2009

Cuando salí hacia el trabajo por la mañana hacía 0º de ST, el viento no me dejaba caminar ni me permitía conservar la capucha de mi abrigo en la cabeza.
Son las cuatro de la tarde y hay una sensación térmica de 2º1, y el viento sopla de una manera increíble. Cae agua-nieve, y tengo la ilusión de que caiga una nevada, ya que nieva en la provincia de Buenos Aires.
De todas formas ya estoy en casita, y me encantaría que alguien me diese un poco de calor, como este señor. Pero creo que deberé conformarme con la estufa.

3 comentarios:

Cris dijo...

No puedo oir a Aznavour sin conectarlo a un pedazo de mi vida en el que ame y fui feliz con la persona a quien amaba. Despues paso, pero todavia cuando lo escucho las memorias cobran vida, y vuelvo a ser feliz. Por supuesto vos tambien estas en esos recuerdos, porque fue otra mas de las innumerables cosas que compartimos! Que buenos viejos momentos! Te propongo un chin chin en honor a ellos,... si?

leticia dijo...

Tengo mi copa en alto y brindo por aquellos momentos tan inocentes y esperanzados. Éramos tan jóvenes y teníamos tantos sueños...Mirá que la pasamos bien... ¿Qué se habrá hecho de aquella adorable persona? Yo, de alguna manera, también lo quería.

CHIN, CHIN!
y espero poder parar (jajajajaja)

leticia dijo...

Perdón, me volví porque este comentario no puede pasar: Acá entre nos, hay sólo una persona que podría temblar si yo me pusiera un tanto alegre...ja, ja... Mis amigas siempre me cargan con eso... ja, ja, ja.