lunes, 27 de julio de 2009

Hace un par de semanas, recibí un pps sobre un concertista consagrado de violín puesto a tocar en el metro. El video demostraba que, en otro contexto, fuera del ámbito que la gente puede estar acostumbrada a verlo, nadie lo reconocía.
Aquí con Bruno, sucede eso mismo. Fue muy divertido, pero se fue con algo, calculo que para un café con leche y un sandwich.
Según mi hija Ana, yo no le hubiese puesto monedas dentro del estuche..., me hubiese metido yo, directamente :)

2 comentarios:

Cris dijo...

Increible que ninguno lo reconociera! Ni siquiera tenia puestos los lentes oscuros para esconderse. Me pregunto si estaran tan acostumbrados a callejeros que canten tan bien o si sera que no tienen oido? Vaya a saber. Mientras tanto, el video es de lo mas divertido.
Ah,... y Anita tiene razon!

leticia dijo...

La verdad, verdad, yo lo hubiese reconocido. También algunas de las personas que se amontonaron allí, lo hicieron, por ejemplo la de pantalón blanco y remera negra que se hartó de sacarle fotos de todos los ángulos.
También te diré que hay mucha gente que canta o baila en la calle, y lo hace muy bien. Hay mucho de oportunidad y suerte en esto de trascender.
En honor a la verdad, al mismo Bruno, le cuesta mucho trascender más allá del mundo francófono o de los musicales.
Y para cerrart, SI, Ana tiene la posta.