viernes, 2 de septiembre de 2011

El caso de Candela, me recordó, aunque totalmente diferente, al caso Cromañón, dónde murieron niños y bebés, y aunque se echaron muchas culpas (merecidas, por cierto), nunca se mencionó la "falta de responsabilidad" de los padres que llevaron a esos niños a un recital de ese estilo y los dejaron en los baños, como quién deja su abrigo en el guardarropas, donde perecieron asfixiados.
Tener hijos, los hayas buscado o no, significa adquirir por propia elección, una "responsabilidad". Y más allá de parirlos, alimentarlos, vestirlos, hacerles regalos y celebrarles el cumpleaños, hay dos cosas fundamentales que son: brindarles educación (fuera del hogar y dentro de él), y cuidarlos, protegerlos, preservarlos de toda enfermedad y peligro.
Por eso, cuando tenés hijos, debes pensar muy bien cada paso que vas a dar, en que te vas a meter, en las consecuencias que tu accionar puede tener sobre esas vidas que te han sido encomendadas , y no ponerlas en "situación de riesgo".

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